miércoles, 11 de noviembre de 2015

Capricho



El claustro del Monasterio de San Juan de Duero, (Soria), se caracteriza por la irregularidad de sus arquerías, y por la existencia de cuatro órdenes distintos de arcos en cada ángulo.

Comenzó a edificarse por la esquina noroeste, conforme a un modelo románico, en el siglo XIII, pero a partir de ahí se utilizan tres estilos distintos, en los que se imprime un fuerte carácter musulmán a la iconografía mediante técnicas puramente románicas.

Tres de las esquinas son achaflanadas, y en ellas se abren arcos túmidos, como el de la imagen.