lunes, 20 de febrero de 2017

Luz y oscuridad.



"La muchacha ciega", de John Everett Millais, es un cuadro bellísimo, de un colorido impactante y, a la vez, de una tremenda tristeza. 
El pintor nos muestra un paisaje lavado por la lluvia, iluminado por un sol brillante que crea arcoíris en las nubes oscuras del fondo. La protagonista del cuadro, una muchacha pelirroja de unos dieciséis años, sentada sobre la hierba con un acordeón sobre la falda, con los ojos cerrados, ajena a tanta belleza, es ciega. La niña que la acompaña, quizás una hermana más joven, quizá su lazarillo, se asoma desde el manto bermejo que las cubre, sobre el que aletea una mariposa.

Millais es uno de los fundadores de la Hermandad Prerrafaelita (1848)