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domingo, 5 de marzo de 2017

De los sus ojos tan fuertemente llorando.





El año pasado se cumplían seiscientos años de la muerte de Jean de Berry, (1340-1416), y el Museo del Louvre lo conmemoraba con la adquisición de dos de los llorantes de la tumba del duque, obra del escultor Jean de Cambrai, (muerto en 1438). Ambos están realizados en mármol. Uno usa un capuchón que le cubre la cara y el otro lleva un gran rosario.

Llorante es el término artístico que se emplea para hablar de plañidero. No está recogido por la RAE, que sólo contempla la acepción femenina ("plañidera": Mujer llamada y pagada que iba a llorar a los entierros).



Enlace al Museo del Louvre (en francés)

domingo, 4 de octubre de 2015

Francesco



Maestro de San Gregorio, El Hermano Francisco, 1228, detalle,  Capilla de San Gregorio, Sacro Speco, en Subiaco, Italia.

Es, sin duda, uno de los retratos más antiguos de San Francisco, o incluso el primero, éste que se encuentra en la capilla de San Gregorio Magno en el Sacro Speco de Subiaco. Se llevó a cabo cuando el de Asís - al que se titula simplemente "FR" (Hermano) - aún no había recibido los estigmas. Probablemente, en la primavera o en el otoño de 1223, cuando visitó el Sacro Speco, invitado por los benedictinos.

El monasterio del Sacro Speco (o de san Benedetto): Los orígenes de la actual abadía benedictina se remontan a los inicios del siglo VI, cuando san Benito de Nursia fundó en la zona monasterios para dar hospitalidad a sus primeros discípulos, provenientes en parte de la nobleza romana. En el siglo XII por iniciativa del abad se construyó el santuario-monasterio del Sacro Speco. Se presenta hoy como un edificio muy escenográfico y pintoresco, insertado en la curvatura de una inmensa pared de roca.

sábado, 3 de octubre de 2015

¿Bailamos?


Oso bailarín. Jugares medievales.
Roman d’Alexandre, ca. 1338-1344 (Biblioteca Bodleiana, MS. Bodl. 264, fol. 117v)


Se llama Romance de Alexandre o Roman d'Alexandre a cualquiera de las múltiples colecciones de leyendas que tratan de las míticas hazañas de Alejandro Magno.
La versión más antigua está escrita en griego en el siglo III.
A lo largo de la Antigüedad y de la Edad Media, el romance conoció numerosas ampliaciones y revisiones. En la Antigüedad tardía se hicieron traducciones al latín y al siríaco, y a partir de estas, múltiples versiones en las lenguas más importantes de Oriente Medio y Europa. La versión española es conocida como el Libro de Alexandre.
Atribuida al clérigo Alexandre de Bernay, la versión medieval francesa del Romance de Alexandre está basada en traducciones de diversos episodios de la vida del conquistador, que ya habían sido previamente tratados por otros poetas. 
El poema también trata, como muchos otros escritos medievales, la educación de los nobles jóvenes, y traza el panorama político y social de la época. En este marco, se nos presenta a Alejandro como caballero valiente, generoso y leal: es una figura protectora y dadivosa, emblema de la unidad de la nobleza bajo una única voz, activa y fuerte.

El romance de Alexandre conoció una gran popularidad en la Inglaterra medieval. Se menciona incluso en los Cuentos de Canterbury de Chaucer, donde el monje pide disculpas a los lectores por tratar un tema tan conocido.

El Libro de Alexandre es una obra en verso del primer tercio del siglo XIII, que narra, con abundantes elementos fabulosos, la vida de Alejandro Magno. Está escrito utilizando la cuaderna vía o tetrástrofo monorrimo alejandrino y se incluye en la escuela poética denominada mester de clerecía.
El original se ha transmitido en dos copias, una realizada por Juan Lorenzo de Astorga, a fines del siglo XIII o más probablemente en el XIV, que introduce abundantes leonesismos en el original que transcribe, llamado manuscrito O; otra, descubierta a finales del siglo XIX en París, adopta rasgos del dialecto riojano, designado como manuscrito P, en cuyo texto aparece atribuida la obra a Gonzalo de Berceo.